En caso de estar inmersos en un siniestro así, lo normal es que se interrumpa el suministro eléctrico, bien porque el fuego haya llegado a la fuente de alimentación dejándola inservible, o bien porque los bomberos hayan cortado el flujo eléctrico para evitar males mayores. Sea como sea, el estar metido en su interior no es, en ningún caso, una buena idea.

Otro de los problemas con los que nos podemos encontrar es con el efecto chimenea, que afecta principalmente al hueco del elevador. Este efecto chimenea viene dado por la combustión de los gases, que al ser más calientes que la temperatura ambiente, tienden a subir, ocupando con rapidez los pisos superiores a través del hueco de la escalera y el del elevador.

Si esto ocurre, unido al corte de la electricidad, el elevador se convierte en una trampa mortal para cualquier persona que lo esté usando, ya que al no ser la cabina un lugar hermético, tanto esos gases, como el humo, las altísimas temperaturas y en muchas ocasiones el fuego acaba apoderándose de su interior. Por desgracia, no sería la primera vez que eso acaba ocurriendo, y casi siempre con resultados fatales.




*Fuente: inelsa ZENER